Dicen que del odio al amor hay sólo un paso y viceversa. Esta frase tiene lógica. El odio y el amor son dos sentimientos intensos; de hecho, son el clímax de dos sentimientos: el rechazo y el cariño.
Quizá el sentir humano sigue una trayectoria circular, donde los dos polos (odio y amor), en realidad están uno al lado de otro. Brincar de uno al otro, entonces, no resulta tan difícil.
Con la misma vehemencia que se ha amado, se puede llegar a odiar... Entonces, aquel que me amó y decía que hubiera dado su vida por mí, me odia tanto ahora que quisiera verme muerta.
Qué sencillo parece comprenderlo, qué increíblemente difícil es creerlo y aceptarlo. Y yo, sin embargo, sigo estancada en el polo del amor sin desear- ni siquiera un poco- odiar a ese que amo y me odia.
miércoles, octubre 18, 2006
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