lunes, abril 16, 2007
Maldito Abril
Cuando era niña abril me sabía a césped húmedo y helado de vainilla. Ahora, abril me sabe a navajas y un toque de sal. Dentro de mi cuerpo de veinticinco años, brincotea una esperanza con sandalias y vestido vaporoso. En realidad, el mundo es el mismo de siempre; entonces, ¿por qué ya no encuentro un sabor menos amargo para un mes tan pleno de sol?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
