lunes, mayo 21, 2007

Atea

Hoy por la mañana, al quitarme la sábana de encima y peinarme el cabito de la cuerda que traigo atada al cuello (por si se necesitara), obtuve una certeza. Hacía tiempo que no recibía un pensamiento clarificador, una respuesta a mi maraña de incógnitas: Soy atea de la felicidad.
Entré al cuarto de baño, me miré desnuda frente al espejo, y vi en el rostro de enfrente la mirada más honda y larga que jamás me había dirigido. La niña triste con cara de espejo despegó los labios y repitió: la felicidad no existe....y yo me lo creí.
El baúl de los recuerdos está a punto de reventar, conteniendo en sus maderas polvosas la innumerable cantidad de cadáveres de sueños y metas que, alguna vez, pensé posibles. Y ahora, necesito hacer espacio para mi propio cadáver.

lunes, mayo 14, 2007

El amor es un asunto complicado. Implica la misma proporción de felicidad que de dolor. En la medida que amaste, sufrirás el desamor. Si amaste demasiado, jamás olvidarás, jamás cicatrizarás del todo y el mundo entero será un recordatorio de lo perdido.