viernes, diciembre 19, 2008

Nota en Tapatiez: Compañia de Danza Clásica de Jalisco

Cuando las aguas se enturbian, más de uno termina bebiendo lodo. Un fabuloso proyecto, que daría un impulso tremendo a la cultura de Jalisco, está siendo revolcado. Sólo se pide transparencia, claridad de cuentas, y eso no es capricho, es legítimo derecho. No seremos los jaliscienses los que bebamos el lodo, serán los que estén batiendo las aguas para ocultar mezquindades y truculentos asuntos. El 16 de diciembre pasado, el prestigiado diario local El Informador, sacó un suplemento de la reportera cultural Angélica Íñiguez. No se trata de un ensayo crítico sobre el tema, sino más bien de un sondeo, un espacio para que opinaran tres importantes personalidades del ballet en Jalisco: Carmen Sandoval, Ana Jurado y Mariané Alarcón.
Dejo el link para que quien guste, pase a leer la nota:
http://www.informador.com.mx/suplementos/2008/63261/6/escenarios.htm

viernes, diciembre 12, 2008

Hablemos de corrupción, que hay mucho tema en Jalisco (cultura, danza, secuestradas).

Hace unos días se destapó una cloaca, pero hay muchas aún cerradas. Se denunciaron irregularidades en la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara; una red de "aviadores", gente alquilada para realizar afiliaciones masivas al PAN, atizadas y manipuladas directamente por Lucía Solano Muñoz, titular (hasta ayer) del área de Vinculación y Seguimiento de la mencionada dependencia.
El destape de la noticia ha causado mucha incomodidad entre el gobierno del Ayuntamiento y, en general, en el partido albiazul. ¿Pero cuál es el impacto en la sociedad? Hablamos de casi cuatro millones de pesos anuales, destinados a nómina de supuestos "promotores culturales", que eran obligados a dar alrededor de dos mil pesos del salario recibido para destinos de promoción política; sí, para adular gente, comprar simpatías y adquirir futuros votos. Estamos en los albores de las elecciones medias y no es de extrañar que la suciedad política (no quise decir "sociedad", es "suciedad") ande en el furor de acomodar terrenos propicios para sus nada altruistas propósitos.
De la supuesta "promoción cultural" que estos individuos debían hacer, ni hablemos, porque en las grabaciones que desataron esta denuncia, la propia Lucía Solano nos describe las actividades de sus promotores: "Y diles que se pongan abusados, que porque ellos están reportando y que cumplan todo su horario, así los pongan a hacer bolitas, palitos, pendejaditas, le están reportando a mi directora".
Elena Matute, la directora, se hace la inocente. Y como bien mencionó el director de Actividades Culturades de la Secretaría de Cultura, Jalisco, Santiago Baeza, esto es totalmente absurdo. Porque, ¿cómo es posible que la directora no supiera las actividades de la gente de su área o, peor aún, de gente registrada en nómina pero que sabrá el diablo si existe? Esto sólo sería factible entendiendo que la señora Matute nunca va a trabajar a su oficina, o de plano sólo funge como decoración. ¿Para qué nos sirven al pueblo, funcionarios como estos?
Claro que en un asunto tan gordo no hay sólo unos poquitos involucrados. Ese es cuento para tontos. Que el señor Carlos Santoscoy Gutiérrez, director de Recursos Humanos, ponga cara de indignado y sorprendido por la pestilencia que quedó al descubierto, sólo puede engañar a quien peque de inocente (en mi tierra les llamamos imbéciles). ¿En qué tipo de administración el director de Recursos Humanos no está enterado de los contratos de los empleados? Por supuesto que lo que le toca a cada uno, es tratar de sacudirse la mugre, y que la reciban los de abajo. Por eso Santoscoy se atreve a decir ahora que sutano se va y que mengano es responsable... bajo el lema de los cobardes de "mejor sus cabezas que la mía".
¿A dónde va la cultura cuando las personas que tienen el poder y decisión sobre los recursos del erario público, son un ato de corruptos, insensibles y con un nulo interés por cualquier otro tema que no sea ganarse favores políticos y mucho, mucho dinero?
Y este ataque a puñaladas turbias contra la cultura de Jalisco, se extiende mucho más allá del Ayuntamiento de Guadalajara. Recordemos el caso de la Compañía de Danza Clásica de Jalisco (que permanece calladita porque hay tanto que aclarar y tan pocos elementos para justificarse, que mejor esperan a que a la gente se le olvide...). Pero, mejor aún, no sólo recordemos ese caso, sino que enlacémoslo con lo recién mencionado. ¿Cómo? Muy fácil. Carlos Santoscoy está casado con una mujer llamada Claudia Becerra Pointellin... ¿y esa qué pinta aquí? Pues esa señora es nada más y nada menos que la mano derecha de la señora Lucy Arce, sí la misma, la electa por un dios apócrifo para dirigir la Compañía de Danza junto a Carrión, Iturria y Carreño. Claudia Becerra, incondicional de la señora Arce y que desempeñó un puesto de coordinación en la dirección de danza de la Secretaría de Cultura, y que, por supuesto tendrá mucho que ver con la Compañía de ballet (en caso de que resulte algo de todo ese enredo), es la señora de Carlos Santoscoy. No cabe duda, para ir de acuerdo a la tradición religiosa del Partido Acción Nacional, cierro este post con una bella frase: Dios los hace y ellos se juntan.
¿Y la cultura?... en manos equivocadas.

lunes, diciembre 01, 2008

Informerciales

Por las noches la televisión abierta se satura de infomerciales orientados a promocionar artículos "maravillosos" que remediarán los agobios, complejos y deseos de las personas. Fórmulas mágicas que, sin esfuerzo, proporcionarán una mejora en la situación particular del consumidor. Así, bajar de peso es cuestión de untarse una pomada; cocinar platillos de estándares profesionales se logra oprimiendo un botón y el camino a la juventud eterna está en un vaso de jugo de plantas exóticas.
Los medios de comunicación suelen ser medios de engaño, creadores de necesidades al por mayor, acompañadas con sus respectivas soluciones con costos monetarios. Las personas cada vez tienen más carencias, porque el mercado es cada vez más amplio. Ahora resulta que, incluso, se ofertan remedios espirituales... sí, aunque suene absurdo. Anoche me topé con un comercial que ofrecía algo fuera de serie: El proveedor era un sacerdote; el producto, una imagen digital de la Virgen de Guadalupe, tomada directamente de la Tilma de Juan Diego; el incentivo, que las oraciones dirigidas a esa imagen (por ser fidedigna de la Tilma) serían mejor escuchadas; el premio extra por la compra, que venía acompañada de un certificado del Vaticano aseverando que había sido bendecida por Juan Pablo II.
¿Y cómo es posible dicha bendición, si el susodicho falleció hace varios años? No hay nada que se les escape a estos comerciantes: en su visita de 1999 a México, el mencionado Papa bendijo el "archivo digital" donde estaba esa fotografía. Así, cualquier reimpresión contará con el aval divino. ¿Qué tal?
Así que todos aquellos que hagan sus oraciones frente a cualquier estampita de la Virgen de Guadalupe, tendrán que esperar que la morena atienda primero los rezos de aquellos que pagaron un buen billete para tener la imagen única y original... Después de ver eso, sólo me queda repetirme que soy afortunada de no ser religiosa.
Hice algo de coraje al corroborar por unmillonésima vez la mala calidad de las políticas de tele comunicaciones, la tibieza de la PROFECO, la mundanidad de algunas religiones (que proclaman el espíritu), y después me reí.
Por cierto, el asunto de la Compañía de Danza Clásica de Jalisco, sigue dando de qué hablar. Los que no dicen ni pío son las autoridades, esperando que la gente simplemente se enfade y se le olvide. Habrá que ver qué opina el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.